Desde hace ya unos cuantos años, veníamos observando como en algunos lugares de África se ofrecía a los visitantes la, de entrada, atractiva actividad que consistía en realizar una caminata “acompañados” por algunos ejemplares de impresionantes leones. Explicado así… ¿quién no se apuntaría a la experiencia?

Conservacionistas y ecologistas han alzado desde el principio la voz en contra de esta práctica por considerarla contraria a toda ética.

Leones en Tanzania - Foto Daniel Arnesto

Leones en Tanzania – Foto Daniel Arnesto

Cada vez parece más clara la relación entre este tipo de actividades y la cría de felinos cuyo fin es terminar como trofeos en lo que se denomina “caza enlatada”. Algunos expertos cifran actualmente en 8.000 los ejemplares de felinos que viven enjaulados a la espera de entrar a formar parte de la industria de la caza. En algunos casos, este proceso tiene una fase previa que es el paso por los paseos con turistas.

La reciente aparición del documental “Blood Lions” ha contribuido a agitar muchas conciencias y a destapar un poco más la perversa relación entre una actividad aparentemente amistosa con los felinos con la industria de la caza deportiva. Recordamos el caso del león Cecil en Zimbabwe como uno de los más sonados últimamente.

“Visto todo esto, y procurando mantenernos fieles a nuestra manera de hacer que procuramos que sea lo más respetuosa posible con la naturaleza que nos gusta llevaros a conocer, hemos tomado la decisión de NO facilitar a nuestros clientes la participación en la interacción con felinos, tome ésta el nombre que tome.

Esperamos que, no solo comprendáis nuestra decisión, sino que la compartáis y podamos entre todos contribuir a mantener un patrimonio tan frágil como es la fauna de un continente en una imparable evolución.”

Alex Poó
Coordinador viajes África de Viajes Tuareg

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