Viajes destacados VERANO 2016:
ETIOPÍA El valle del Omo y la antigua Abisinia

Una inmenso altiplano cubre esta parte de África central. Decoran el paisaje mesetario, cañones, barrancos, gargantas y montañas que se elevan hasta 4000 metros por encima del nivel del mar
El norte es tierra de cristianos, y al sur, la belleza del río Omo atravesando la sabana, da vida a diferentes pueblos y culturas.

Etiopía - El valle del Omo y la antigua Abisinia

Etiopía – El valle del Omo y la antigua Abisinia

Hablar de un viaje a Etiopía es hablar de conocer historia entremezclada con leyenda; es observar el abanico paisajístico que recorre el país de norte a sud y de este a oeste; es conocer las culturas más dispares que se puedan imaginar en un solo viaje.

Viajar a la antigua Abisinia es bajarse del tren, a veces demasiado veloz, del mundo occidental y detenerse a saborear las maravillas de la que probablemente sea la cuna de la humanidad.

ETIOPÍA. EL MUNDO DE LA REINA DE SABA
Viajar a otro país muchas veces implica cambiar de huso horario, “avanzar o retroceder” en el tiempo. En Etiopía además, se cambia la fecha del calendario.

Etiopía - Fotografía de Medir T.

Etiopía – Fotografía de Medir T.

En el segundo país más poblado de África se rigen por el calendario de la iglesia ortodoxa copta (entre siete y ocho años menos que el calendario gregoriano), con 12 meses de 30 días y uno de 5 o 6, dependiendo si es año bisiesto, y en el que el ciclo anual empieza el 11 de setiembre (o el 12).

Tampoco siguen el horario internacional (GMT+3 en aquella zona), usan un horario solar en el que las 6 de la mañana es la hora 0 y las 6 de la tarde, hora aproximada del atardecer, las 12.

La escala temporal parece dar el último empujón para que el recién llegado se sumerja en el mundo de la Reina de Saba.

ADDIS ABEBA, LA NUEVA FLOR, LA CAPITAL DE ÁFRICA
Fundada en 1887, la historia cuenta que el rey Sahle Selassie, abuelo de Menelik II, profetizó que su nieto construiría una gran casa en el valle de Entoto y que de ahí surgiría una gran ciudad.
A pesar de que la urbe parecía que no iba a crecer en exceso debido a los problemas con la leña, que transportaban desde otra zona, la plantación de eucaliptos en sus calles hizo que Addis Abeba (Nueva Flor en amárico), topónimo dado por la emperatriz Taitu, floreciera y llegase a convertirse, años después, en la capital de la Unión Africana.

Etiopía - Fotografía Mercedes Luzzy

Etiopía – Fotografía Mercedes Luzzy

EL CUERNO DE ÁFRICA, LA CUNA DE LA HUMANIDAD
África es el continente en el que surgieron las diferentes especies que dieron lugar al ser humano, y Etiopía una de sus cunas.

El territorio que vio nacer a la humanidad y las gentes que lo han habitado los últimos milenios han sido descritos en los libros sagrados de las tres religiones monoteístas más conocidas del mundo. Así, en la Torá, y por tanto en el Antiguo Testamento, se habla, por ejemplo, de Séfora, la mujer etíope de Moisés; Mahoma recomendó a un grupo de musulmanes perseguidos en la Meca que viajara a las tierras de Abisinia, donde gobernaba un “rey que no trata injustamente a nadie”; y el León de Judá, símbolo de la tribu de la que según la tradición hebrea provenían los ancestros de David, formó parte de la bandera etíope en varios momentos históricos.

EL LEÓN DE JUDA
El por qué de ese león, se explica en el Kebra Nagast, el libro de la Gloria de los reyes etíopes, una crónica en la que se narra el encuentro entre el rey Salomón y la Reina de Saba, el nacimiento de un hijo en común, Menelik I y como éste llevó el Arca de la Alianza, en el que se encuentran, según la Biblia, las tablas de la ley, hasta Aksum.

Valora nuestro site